Antes un ladrón era apedreado hasta la muerte si se lo atrapaba robando se le permitía huir a refugios bien lejos pero también si se lo atrapaba robando debía devolver todo lo robado trabajando.
El asesino debía ser muerto al instante sin piedad no podía huir era condenado.
El peor es el asesino ante Dios no tanto el ladrón.
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